Una conversación con Alejandro Gómez Palomo sobre su último trabajo.

Fantasía es definida como “la actividad de imaginar cosas, especialmente cosas que son imposibles o improbables”. Para mucha gente, fantasear es escapar, pero para Alejandro Gómez Palomo, fantasía es realidad. Vive la clase de vida con la que tú sueñas y juguetea con la idea de éxito universal que todos tenemos en mente. Solo un puñado de personas son lo suficientemente afortunadas de experimentar las circunstancias quijotescas de la industria del a fama y después de asumirlas y vivir con ellas y podría parecer fácil viendo a Palomo pero requiere técnica.

A finales de noviembre, Palomo se tomó un respiro de lo que es describe como “un día par el disfrute” para poder charlar vía Skype. Hablamos de la última campaña de Palomo Spain, lo que le depara el futuro y las ideas que pululan en esta primera colección primavera/veranoBoys walks in an exotic forest“. Fotografiado todo por Kito Muñoz, la campaña se ha sexualizado sin remordimientos: poniendo a sus modelos a cuatro patas. Muñoz nos cuenta que “la inspiración para esta campaña viene de la pasión que tengo por la imaginería homoerótica vintage, la sensualidad y poses. Los modelos, a la par que bellezas, son inocentes pero conscientes de su sensualidad y de lo que provocan con su cuerpo”.

Palomo Spain, en solo un año, ha pasado de ser un desconocido en Madrid a una estrella cibernética gracias a Instagram. Su ropa ha estado visible en más de una publicación internacional y este febrero va a llevarla al siguiente nivel: CFDA’s New York Fashion Week. Y esta es su tercera colección en menos de un año. Una locura de sueño, ¿verdad?

Palomo no podía dejar de sonreír mientras hablaba en tono jocoso sobre la vida que a día de hoy está viviendo. Como su ropa, Palomo es una persona segura de sí misma a la vez que comedido. Mientras que el mundo de la moda es un tigre hambriento, Palomo Spain tiene el valor de querer seguir siendo el que toma la última decisión ya que, insiste, en que no quiere que ni él ni su equipo puedan llegar a perderse algún momento mágico de todo lo que están creando.

Me río si me pongo a pensar en aquel momento en el que encontré tu perfil de Instagram. No hace ni un año y… ¡mírate! No hace ni un año que presenté “Orlando”.

Alejando, es una locura Es que no pudo ni parar por un momento y  pensar en todo lo que me está pasando. Es demasiado. La CFDA me confirmó este viernes que estaría en Nueva York. Llegué a mi estudio en Madrid y me quedé en plan “Vale… supongo que voy a por otra colección”, o sea, otra colección que presento directamente en Nueva York. Una locura.

¿Qué nos puedes contar de tu última colección? Se llama “Boy Walks In An Exotic Forest” (hombre paseando por un bosque exótico) y es influencia de la pintura de Henri Rousseau donde hay una mujer andando por un bosque; a ver, tampoco es que toda la influencia haya venido de él, es más una referencia. La verdad es que me encanta la idea de mezclar fantasía y realidad y él (Henri Rousseau) creó este bosque y… bueno, yo imaginé a un chico paseando por él.

Es curioso que hables de fantasía porque cuando se le echa un vistazo a tu colección, se ve llena de fantasía. La ropa es elegante a la par que cómoda, seria pero divertida; mezcla todo lo que debe tener una línea de moda. Estamos interesado en tu proceso creativo, ¿cómo sabes que tienes una colección entre manos? Creo que todo parte de una idea. Depende de cómo me sienta. Por ejemplo, para esta colección, estaba flipando con la velocidad con la que todo estaba cambiando y a la vez me estaba metiendo en esta nueva aventura -viajando y conociendo a un montón de gente- así que me imaginé a mí mismo paseando por el mundo de la moda y extrapolé esa idea al mundo de la fantasía. Era yo metiéndome en este mundo de locos, paseando por este bosque y de repente… me sentí inseguro pero seguí avanzando.

Eso tiene sentido si observamos las prendas, desde los camisas hasta los sombreros; tienen mucho movimiento. Ha sido la primera vez que hacía una colección de carácter veraniego y la creé aquí, en el sur de España, un lugar lleno de color. Por eso los hombres están tan llenos de color, con esos verdes y azules tan ácidos. Me ha encantado mezclar colores.

¿Se podría decir que te has visto inspirado por el lugar? Por supuesto. Si trabajas en un buen sitio rodeado de gente positiva es mucho más fácil desarrollar la colección. Además, me gusta mucho trabajar aquí porque no tengo ninguna distracción. Es… mi santuario, este pueblo… que me inspira.

Palomo Spain suena a que todavía queda mucho de humilde tras la gran marca que es a día de hoy. Absolutamente. He estado fuera durante mucho tiempo y al volver aquí ha sido… reconciliador. Es un lugar tranquilo y maravilloso donde puedo trabajar.

Podemos imaginar que trabajar aquí te es mucho más fácil que trabajar, no sé, en Nueva York, por ejemplo. Sería imposible para mí hacerlo allí. Conseguir todos estos materiales carísimos o tener un buen estudio… o incluso un buen equipo para trabajar. Aquí tengo la ayuda de mi familia; la verdad es que son un auténtico apoyo para mí.

¿Sigues prefiriendo la tranquilidad de un pueblo? Sí, es que me distraigo mucho en una gran ciudad. Ya sabes, mucha fiesta, mucha gente…

Ya, imagino que no consigues tener nada a tiempo… pero, ¿podemos hablar de estos pantalones de terciopelo? ¿Cómo conseguiste el tejido? Normalmente, las fábricas de tejido me traen las telas al estudio. Eso o me me traen catálogos de telas que no llegan a fabricar para las grandes superficies o, incluso, confeccionan el tejido única y exclusivamente para mí como si fuese una gran casa de moda.

El terciopelo del que me hablas… me encanta usar terciopelo, ¿eh? pero es horrible, una pesadilla. El terciopelo está hecho de seda y no es un retal que puedas planchar y que quede perfecto, no; de normal hay que hacer todo a mano, es un proceso muy artesanal porque como no lleves cuidado… la has fastidiado.

Imagino que debe ser muy gratificante tener el producto final delante de ti. Por primera vez estoy teniendo una cantidad enorme de producción y la verdad es que no lo disfruto al mismo nivel como cuando empecé a crear ropa. Ahora es como “necesitamos 10 piezas con este patrón” y tal… aunque la producción sigue siendo aquí así que siempre estoy atento a todo.

Lo mejor es que tengo a un buen equipo conmigo. Somos capaces de controlar todo y la verdad es que me gusta estar pendiente de todo, de otro modo, no sería lo mismo. Es como cuando lo mandas a una fábrica y ellos lo producen por ti, al final no es el producto que tú habías imaginado. Aquí, en mi estudio, hay mucho hecho a mano, mucha paciencia.

¿Y qué nos cuentas de tu relación con Kito Muñóz? Kito es mi paño de lágrimas, bueno, no tienen por qué ser lágrimas; puedo estar borracho divagando sobre qué quiero para la próxima colección y él está ahí, escuchándome. De hecho, le dije que quería todo un poco más subido de tono, más sexual y provocativo porque mis anteriores colecciones habían sido más aniñadas y dulces. Me apetecía un cambio de aires.

¿Participa [Kito Muñóz] de manera activa durante los shoots? De normal, llega con su idea, me lo comenta y le digo que haga lo que tenga que hacer, es su trabajo. No necesito estar encima de él. Yo tengo mis ideas que desarrollo mediante la ropa, así que me gusta ver la interpretación de mis ideas en otros.

Esa es la parte que más me gusta de colaborar con otros. Acaban inspirándote de maneras que no imaginabas. Kito ha hecho las fotos y los modelos ya habían trabajado conmigo con anterioridad.

La predisposición que tienes a dejar que otros reinterpreten tu trabajo es maravillosa. Al final eso es moda, ¿no? Llegará una persona que compre tu ropa y la haga suya… Eso es lo que me apetece hacer a partir de ahora. Me gustaría crear como una especie de deseo sexual para la ropa. Desear la ropa desde una atmósfera propia de sexualidad.

¿En qué grado beneficia el haber fotografiado la línea de ropa desde esos ángulos tan atípicos a la hora de presentar la colección en una gran superficie? Creo que estas imágenes, junto con el estilo de la ropa, hace que la línea se venda por sí sola. Esta campaña, de hecho, es mucho más “comible”, por ejemplo: pantalones de terciopelo junto con camisas de flores, a ver, tampoco hace falta poner todo junto, ¿sabes? Combinar colores o ponerse las botas por encima de los pantalones… ya sabes, estilo. De hecho, eso es lo que le da a la gente una visión propia de la ropa. Los looks que preparamos para el desfile son exagerados pero una exageración que se puede llevar en la calle. Me gusta que las imágenes sean provocativas porque vas a querer mirar a ellas, además, los pantalones de terciopelo… hacen un culo increíble.

Así que podemos decir que encuentras el vestir en la intuición más que en una fórmula matemática. Por supuesto.

Y ya has trabajado con estos modelos antes. Palomo tiene un prototipo de hombre muy específico, ¿no? Elijo a los chicos de manera muy orgánica. Siempre estamos buscando nuevos modelos. La mayoría de mis modelos son amigos o gente de la calle. A mis amigos les suelo comentar “Oh, ¿sabéis? El otro día conocí a un chaval del pueblo de aquí al lado” y quedo con ellos, de fiesta, y les planteo el ser modelos.

De hecho, tengo a dos modelos que jamás habían pensado en serlo. Son… los típicos adolescentes. A veces les hacen bullying por llevar “ropa de chica” pero de sobra saben que son guapos y lo disfrutan; además, ahora tienen la oportunidad de viajar, ir hasta Madrid y ver mundo y les encanta. Esta es una de las cosas positivas de trabajar con esta clase de chicos, y lo hacen porque quieren formar parte de todo este…

…de todo este viaje que has creado. O generación, o ejército o… de algo. No sé.

El ejército de Palomo. La verdad es que se les ve contentos, ¿sabes? Ya sea en pasarela, en el backstage… y yo veo vídeos de ellos desfilando y me siento orgulloso, ¡lo hacen muy bien! Quieren ser increíbles y se sienten increíbles.

Creo que tu ropa hace un reclamo a la idea actual de lo que es “masculinidad” donde se puede llevar colores rosas o diseños flamboyant sin tener una imagen sumisa. ¡Claro! O lentejuelas o bordados o… ¡todo!

Además, hay inspiración militar en esta colección. Sí, al principio, sí. Esa fue la idea de la que partimos por todo el tema de meterse en un bosque, en una ventura… pero no es un uniforme al 100 %… además, ¡acabó siendo rosa!

Todos tus modelos parecen pasivos, ¿harás ropa para activos? ¡No tengo ni idea! Creo que hago ropa para versátiles, ¿eh? Así es como se juega en el mundo de la moda… y en el mundo del sexo. También es cierto que era la manera en la que quería presentar la colección y estamos enamorados de ella. Ahora solo queda que la gente se enamore de ella como nosotros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *